miércoles, 3 de abril de 2013

La gaviota de Cambrils. Mea culpa

Ayer publiqué en este blog una entrada comentando la reciente relocalización de la Larus philadelphia en Cambrils. Decía que solo pudimos tomarle tres fotos rápidas antes de que desapareciera de las aguas del puerto. Ni siquiera pudimos enfocarla con los prismáticos, tan solo una ráfaga testimonial de fotos. Son éstas:




Pues bien, reconozco con tristeza (y cierto enfado contra mí mismo) que me precipité sobremanera al considerar a esta gaviota como la Bonaparte que se ha visto por la zona los últimos años. Me confié, me dejé condicionar por la cita anterior, y di por hecho que tenía que ser la Bonaparte, sin más; sin mirar detenidamente las fotos (el pico, las terciarias inmaduras, el jizz, etc.). 

Esto supone una cagada que me sonroja. Todos nos equivocamos, y yo el primero. Y me seguiré equivocando, eso no me preocupa. Lo que me cabrea es dar por buena la observación sin contrastar ni revisar las fotos con detenimento, incluso sin darme cuenta de que no es un ave adulta, sino un 2cy. Mea culpa sonrojante, por tanto. 
 
He recibido un interesante correo de Peter Adriaens al respecto. Lo transcribo íntegro a continuación:

First of all, a bird that has been wintering in the region for several years should be adult, but the bird in your blog post has immature tertials (with dark center) and is therefore an immature (most likely 1st summer). Second, the bill of this bird is much too thick for Bonaparte's Gull, and the thick white eye crescents do not fit this species either.

It looks like an odd Mediterranean Gull to me. I have to admit that, from these photos, I find it very difficult to rule out a Franklin's Gull actually, but I think that the mantle of that species would appear much darker grey. 

Ya véis que, en su opinión, se trata de una extraña gaviota cabecinegra, aunque no puede descartarse una Franklin (Larus pipixcan). Por desgracia, las condiciones de la observación impiden avanzar más en su identificación. 

He creído conveniente compartir esto, pues pienso que los errores también son parte de nuestra afición; nadie está libre de ellos, ni siquiera los que llevamos ya unos añitos en esto.

Cuanto más creo saber de gaviotas, tarde o temprano llega una que me hace probar el necesario barro de la ignorancia. Es la primera ley del ornitólogo.

Salud, amig@s.

3 comentarios:

Fernando Pereiras dijo...

Errare humanum est.
Saludos.

Cosme Damian Romai Cousido dijo...

Interesante caso para aprender!

Un abrazo Gabi!!!!

Damián

Xabi Varela dijo...

Nada Gabi, que todos los humanos se equivocan. Tu eres Príncipe (realeza) pero aún así eres humano. La verdad es que la bicha es rarilla. Un abrazo!!!